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24/12/2011 12:40 pm

Una nota natural

“Todo lo que creamos en nuestra vida empieza con una imagen en nuestra mente".

Una nota natural

 

Incomparable el placer de cambiar internamente, desprendernos de viejas creencias y dar paso a un pensamiento nuevo en la relación con el prójimo, pues esa es la oportunidad que ofrece la vida para nuestra transformación y crecimiento.   Por estas razones, cuando, frente al mar, terminé de escribir estas reflexiones que me dictaron Nancy y Mónika -mis compañeras de ruta- me correspondió a mí compartir la mía.

Entonces sentí que la palabra, el gesto, la sonrisa nos hace disfrutar de un vínculo enriquecedor con la gente.  Así les dije: Vine con ustedes a capturar notas naturales practicando el arte de vivir, por eso quiero expresarles:

- La verdadera salud nace del equilibrio entre mente, cuerpo y espíritu, y su origen está en la divinidad interior por eso la espiritualidad y el bienestar nos capacitan para las actividades y programas que estamos proyectando. Recordé que vivimos en una cultura en la que se nos valora más por lo que logramos ante las miradas de los otros que por encontrar nuestra propia mirada interior.

Al escuchar estos nuevos mensajes hice una mirada retrospectiva desde el momento que salimos de Maracay hacia Ocumare de la Costa, (con destino a Cata) para disfrutar con ustedes lo que mis sentidos capturaron y que indudablemente nos sirvió para sanar el cansancio físico y mental después de una agotadora jornada de trabajo.

La mañana calurosa de Maracay nos empujó hacia la montaña, así nos vimos envueltas en otros ecosistemas: ¡Qué maravilla!   ¡Que disfrute ! . ¡Que espectáculos!

- El primer saludo a nuestra presencia fue la presencia , de las alfombras color fucsia,  que las flores de la POMAROSAdejaban sobre la orilla del camino, un efímero arte natural que inmediatamente saludó nuestras miradas,

¡La imaginación no tiene límites! Había caído una leve lluvia y la tierra estaba mojada, los árboles de la selva húmeda buscaban el cielo, los helechos jugaban con el rocío y otros árboles frondosos se abrazaban.  No escuchamos cantos ni ruidos de animales.  Fue una delicia bordear las curvas e ir llegando a la Estación de Rancho Grande,  no nos detuvimos y

- Pudimos ver como al costado de la montaña una raíz gigante se desnuda muy orgánicamente como queriendo ofrecer una lección de biología.

Más adelante en el camino al fondo de una cascada, un espejo de luz ilumina las rocas, en el charco se producen con la espuma fractales que deslumbran con sus psicodélicas formas.

Inesperadamente tuvimos un coro de chicharras casi por el trayecto de 15 minutos, fue un concierto fabuloso, sensorial.  Agradecimos al grupo de generosos insectos su inusual saludo y continuamos.

El mar, las olas, la arena, la espuma con sus juegos luminosos, el baño de sal, el frescor tibio del agua, el olor a mar profundo, nuestros movimientos que fluían  dentro de las aguas, produjeron en nuestros cuerpos las notas naturales  de la Farmacia de Dios.

P.d.: Primero son los sueños

 

aliciasteiner@gmail.com

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