Las Verdades de Miguel
A propósito del 4 de febrero de 1992. ¿Conmemorar qué? El pasado martes, después de casi 20 años sin verla, casualmente me encontré con Omaira Reyes, una de aquellas valerosas mujeres que dieron el todo por el todo en las calles de Caracas exigiendo la libertad de los presos por la asonada del 4F.
Eran los días en que la Policía Metropolitana, bajo el comando del general Barrios Puchi, pretendía acallar cualquier protesta a plomo y en el mejor de los casos con planazos y bombas lacrimógenas. Omaira y sus compañeras, de quienes no recuerdo sus nombres pero sí sus rostros, desafiaban la represión arriesgando sus propias vidas. Un día en Parque Carabobo, cubriendo la fuente para El Universal presencié cómo arremetía la PM contra unas 10 mujeres, entre ellas Omaira Reyes. Esa mañana una de las militantes de la esperanza perdió un dedo cuando paradójicamente buscaba protegerse de la filosa hoja de una peinilla. Eran días históricos, que dejaban atrás los amargos recuerdos del desclasado saqueo popular promovido por la propia PM en el curso de las aciagas fechas del 27 y 28 de febrero de 1989. Tras los sucesos del 4F, en los alrededores de la Plaza Bolívar se conformaron espontáneamente pequeños comités para estar atentos a la defensa de los prisioneros en el cuartel San Carlos. En más de una ocasión corrimos por las calles que bajan del Panteón a la avenida Urdaneta para protegernos de la lluvia de perdigones disparados por las fieras amaestradas de la policía. En una de esas llegué a ver a Cilia Flores y a Nelson Merentes huyendo despavoridos, sordos al ¡Vuelvan Carajo! que salía al unísono de las gargantas de las mujeres camaradas de la fragancia de nuestros sueños, entre quienes estaba la compatriota Omaira Reyes. O meses más tarde, al atardecer del 27N ver cómo Freddy Bernal (con un escuadrón de policías apertrechados hasta los dientes) dejaba en ridículo al tricolor terciado en su brazo, cuando se esfumó en segundos tan pronto se escucharon los primeros tiros frente el edificio del MRE. Vino entonces a mi memoria cuando ese mismo día vi caer en la avenida Sucre a un mozalbete efectivo de la Guardia Nacional, acribillado por las balas disparadas por encapuchados desde el 23 de Enero. O la imagen de un soldado subiendo detenido a un autobús del Gobierno, con un periodista de VTV (ahora prócer del Minci) conminándolo con el micrófono a que se arrepintiera. Viene al caso este relato testimonial por cuanto a 20 años del 4F los verdaderos protagonistas están en el olvido y la revolución de las fantasías se apresta a engrosar la lista interminable de las frustraciones populares. En el baúl de los recuerdos quedan los nombres de Gisela Boada, Iris García y la propia Lina Ron. ¿Conmemorar qué? ¿Conmemorar con los verdugos de entonces sentados hoy en primera fila? ¿Conmemorar con una comparsa hoy asimilada a la revolución, pero que al caer el 4F levantó su dedo índice para acusar de asesinos a los alzados? Aprendamos de los errores, me dirán con misericordia, aprender de los errores sí, pero cómo, cuando se burlan de la pedagogía del error en sí mismo. ¿Acaso no se percatan de que la mayoría de las revoluciones se engolosinan en lo grandioso y han terminado como el diabético a la insulina, han concluido adictas a los embustes disfrazados de espejismos? La nuestra es una revolución que no aprende, teniendo inclusive un ejemplo reciente como lo es el de la revolución soviética, aquella que terminó anquilosada en desfiles militares frustrando el sueño de tomar el cielo por asalto. A 20 años del 4F, parafraseando al cantor falconiano, pero al revés, puedo asegurar sin temor a equivocarme que no es verdad que lo vagabundo está afuera, que lo echó la revolución. No, lo vagabundo está adentro, y bien adentro.
TUBAZO. Oportuno y veraz. En la edición 374 (20/01/12) anunciamos que supimos del propósito de Miraflores para promover la candidatura de Cilia Flores a la presidencia del CNE. En esa oportunidad afirmamos que no sólo era improbable sino además inoportuna. Pues bien, ocurrió la sorpresiva muerte de Carlos Escarrá y en la edición 375 (27/01/12) revelamos que Cilia Flores sería la nueva procuradora. Días después, Chávez confirmó nuestra primicia. Podemos decirles que es la primera vez que Chávez no echa atrás un nombramiento cuando nos anticipamos. Alacranes. El que Chávez le haya dicho a José Vicente Rangel que lo quiere de nuevo en el Gobierno no es una garantía de que sea verdad ese deseo, sobre todo con la experiencia amarga de Fernando Soto Rojas, a quien le dijo que lo quería ver repitiendo en la presidencia de la Asamblea Nacional. Por eso JVR no se hace ilusiones. Ahora bien, Chávez busca a un vicepresidente y esa no es tarea fácil por el escenario a la vista, Chávez piensa en la suerte de Cipriano Castro, sabe que los alacranes esperan por su hora.
LISTADO. Luis Tascón fue satanizado tan pronto dio a conocer la lista de quienes firmaron solicitando el referéndum para revocar a Chávez. En vida cargó con la odiosa responsabilidad de ser el único autor de aquella tarea de hacerse del registro electoral para conocer quiénes eran los contrarios al Gobierno. Así cayeron infinidad de empleados de confianza que en la oscuridad para nada comulgaban con Chávez, inclusive, entre ellos había directores de alto rango y hasta empresarios que le hacían carantoñas a Miraflores mientras levantaban el puñal a su espalda. Ahora resulta que Tascón sólo fue el ejecutor de la operación y aguantó el aguacero estoicamente, asumiendo toda su competencia en el asunto. Tascón murió llevándose a la tumba el secreto de quién fue el verdadero responsable. De parte del verdadero autor de esa estrategia no hubo tan siquiera un indicio de desagravio al diputado de la tristemente célebre lista que sirvió para excluir de la función pública a todo aquel que hubiera firmado contra Chávez. Pues bien, el genio de la lista Tascón resultó ser el para entonces flamante jefe del Comando Ayacucho, el camarada Ismael García.
NERVIOSISMO. En la noche, víspera del 4F, en Fuerte Tiuna fue detenido un capitán al mando de una compañía de comando en los talleres del Servicio de Comunicaciones del Ejército. Lo arrestaron acusado de estar con los rebeldes del MBR-200. Lo sorprendieron cuando les entregaba armamento a sus soldados. Fue delatado ante el comandante Pedro García Correa, quien personalmente lo condujo hasta la Policía Militar. Derrotado el movimiento pasó detenido 15 días en el Cuartel San Carlos. Puesto en libertad fue sometido al bajo perfil en el desempeño de cargos de menor relevancia. Ese capitán respondía al nombre de Henry Rangel Silva.
DEPORTADOS. Fueron expulsados de Estados Unidos los hermanos Castillo Bozo, señalados entre los financistas de Henrique Capriles. Los banqueros prófugos han fijado su residencia en La Romana (República Dominicana).
GENÉTICO. La salida de Juan Carlos Loyo del gabinete ministerial reduce la tácita cuota adeca en el Gobierno. Loyo no sólo fracasó en elevar la cuota agrícola sino que, además, hay cosas que no gustaron en Miraflores y suceden en el Centro Genético Florentino, ubicado en la antigua Marqueseña.
MENUDENCIAS. 1) El hijo de un alto directivo de la Casa de la Moneda trabaja en Inglaterra en una empresa favorecida por esa institución. 2) Un alto magistrado fue grabado conversando con funcionarios del Gobierno de Estados Unidos. 3) Un muy joven e importante empleado del proyecto Simoncito Comunitario está construyendo un centro comercial en el sector Los Pantanos de Boconó (Trujillo). 4) Nadie sabe qué pasó con los tres millardos que se le entregaron a un ex alcalde de esa localidad para la extensión del aeropuerto; la suspicacia popular relaciona ese “extravío” con las invasiones promovidas por un ex diputado de apellido Moreno. 5) Organismos de inteligencia investigan a un gobernador andino que se construye una fortaleza en una zona montañosa.
DESGRACIA. En el curso de la rebelión militar del 4F, a un capitán a cargo de un Escuadrón de Caballería Motorizado le asignaron la misión de sacar los blindados para reforzar a Arias Cárdenas en el Zulia. El capitán nunca llegó. Después se supo que por su indecisión fue descubierto y delatado ante el Comando Superior. Fue detenido y trasladado al Comando de la 2da División de Infantería en San Cristóbal. Allá ingresó manifestando a viva voz que nada tenía que ver con el movimiento, atribuyéndole al jefe militar alzado el origen de su “desgracia”. Pronto fue puesto en libertad y enviado en comisión al exterior por casi 2 años. Ese capitán se llamaba Cliver Alcalá Cordones.
INSINCERIDAD. La revolución proletaria no alcanza a 25 trabajadores botados del diario VEA por el solo hecho de querer sindicalizarse. Sometidos a condiciones similares contra las que lucharon Carlos Marx y todos quienes le siguieron, han encontrado un Ministerio del Trabajo más frío que un iglú. Mientras, la propietaria del medio se burla de la orden de reenganche. ¡Proletarios del mundo uníos, romperéis las cadenas que os oprimen!
AMENAZA. Chacao. Están en grave peligro las víctimas de los secuestros ocurridos en los últimos días, mientras las autoridades del municipio guardan el más absoluto hermetismo. Por cierto, sigue sin aparecer nuestro amigo Juan Cortés. Nosotros elevamos nuestras plegarias porque Dios ilumine a quienes lo retienen y liberen a Juanito sano y salvo.
Vía lasverdadesdemiguel.net
