Esteban el memorioso
El que te conté nos anuncia que está a puntico de pedir una sesión adicional a la Asamblea para “continuar” con su discurso de memoria y cuenta.
Si la memoria no estuvo completa, pues, no fue por olvido, sino por falta de tiempo. Tampoco el Presidente quería abusar de sus interlocutores con las otras nueve o diez horas que deben restarle de discurso. Por lo tanto es mejor picarlo en dos o en tres pedazos. También se podría presentar una memoria y cuenta semanal de unas dos horitas, para no tener que generar ese acumulado.
Y si nos ponemos intensos, todas las tardes, al regreso del trabajo, el Presidente se podría dejar caer por el Palacio Federal y contarnos en unos cuarenta minutos la memoria del día.
Vía ND
